El café es uno de los cultivos más importantes a nivel mundial; existe en más de 70 países envías de desarrollo y genera empleos en forma directa a más de 20 millones de personas, por lo que desempeña un papel primordial en la estructura económica, social, nivel de vida y desarrollo de esos países.
Se ha estimado que el 70% de la producción a nivel mundial está en manos de unos 7 millones de pequeños produtores con áreas menores de 5 hectáreas, para quienes el cultivo del café representa la única o principal fuente de ingresos. Estos productores se encuentran en las zonas menos desarrolladas de algunos de los países más pobres del mundo, los cuales han contribuido al incremento en el volumen de las exportaciones y generación de divisas en los últimos años.
Los principales productores en el mundo son Brasil, Colombia y Vietnam, que amplió su participación en el mercado recién en los noventas.
El mercado mundial se rige por dos tipos de cafés: arábigo y robusta. El primero, es producido principalmente en América, mientras que el segundo es producido en África, Asia y Brasil y, son comercializados por medio de las bolsas de New York y de Londres, respectivamente. El 75% del café que se comercializa es del tipo arábigo y el 25% es de tipo robusta, los cuales poseen características organolépticas diferenciadas por lo que son destinados a diferentes mercados. Los cafés arábigos son considerados de mejor calidad y utilizados para el consumo tostado y molido por lo que reciben mayor precio respecto a los robustas, que en cambio se utilizan especialmente para la preparación de cafés solubles. |